Hiroshima y Nagasaki, la Historia
Hiroshima
El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó en Hiroshima, Japón, la primera bomba atómica de la historia contra seres humanos. Un primer balance dijo que los muertos eran 140.000. El infierno se repitió tres días después en Nagasaki. El proyecto bomba atómica, que contó con un equipo de científicos de élite, costó la fantástica cifra para la época de dos mil millones de dólares. En pocos segundos, la ciudad quedo devastada, logrando un genocidio instantáneo del cual Estados Unidos nunca se retractó. Se calcula que en los primeras 2 horas, en Hiroshima, la bomba mató a más de 120.000 personas de una población de 450.000 habitantes, causando otros 70.000 heridos y destruyendo la ciudad casi en su totalidad.
El padre de la bomba atómica: Julius Robert Oppenheimer

Apenas se enteró de la posibilidad de provocar la fisión atómica, hallazgo del Doctor Hahn en Alemania, Oppenheimer inmediatamente dedujo que existía la posibilidad de desarrollar una bomba atómica. En 1941, fue llamado para trabajar en el Proyecto Manhattan, cuya finalidad era fabricar dicha bomba y se le pidió el cálculo de la masa crítica del Uranio 235, dato necesario para producir una reacción en cadena. Al año siguiente, Oppenheimer reunió un equipo con los mejores teóricos físicos del país, para discutir el diseño de una bomba real.
La bomba atómica: Little Boy
Un avión, la bomba, la explosión, el hongo, la lluvia negra, la muerte, las mutilaciones y las secuelas para las generaciones futuras. ¿Cómo fue posible tanto poder de destrucción en Hiroshima y Nagasaki? ¿Por qué una masa de apenas 10 kilos pudo descargar una potencia equivalente a 12.500 toneladas del poderoso explosivo químico trinitrotolueno (TNT)? Para entenderlo, primero hay que saber que la materia (una mesa, un perchero) está formada por átomos que tienen en su centro un núcleo capaz de liberar, en ciertas condiciones, una determinada cantidad de energía. Energía que se conoce como nuclear; de allí que las bombas atómicas también reciban el nombre de nucleares. Esa energía que cada núcleo puede liberar no es tan grande pero en cada gramo de materia puede haber millones y millones de átomos.
En un solo gramo de uranio, por ejemplo, puede haber tantos átomos que deberían escribirse con un 3 seguido por 21 ceros. Lo que hicieron los padres de la energía atómica fue investigar el modo de utilizar la energía de esos núcleos (de uranio o de plutonio). Algunos lo hicieron a través de la fisión, es decir del rompimiento de un núcleo en pedazos más livianos. Cada vez que un núcleo de uranio se fisiona o divide se forman dos fragmentos de aproximadamente la mitad de la masa original, más 2 ó 3 partículas llamadas neutrones. Ese proceso de fisión ocurre de modo espontáneo.
Para aprovechar la energía, en reactores o en bombas, se lanzan algunos neutrones que rompen los núcleos de uranio y liberan energía. La bomba de Hiroshima, que tenía uranio 235, fue construida como un modelo de cañón, es decir, tenía un mecanismo de disparo para lanzar dos porciones de masa una con otra y provocar la explosión. La de Nagasaki utilizó como combustible al plutonio 239 y tenía un diseño más elaborado.

El Avión: Enola Gay

Enola Gay fue el bombardero B-29 que lanzó la primera bomba atómica utilizada durante la Segunda Guerra Mundial sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945. La bomba fue bautizada como Little Boy. El Enola Gay, uno de los 15 bombarderos B-29 modificados para lanzar bombas atómicas, despegó de Tinian, un islote de las Islas Marianas. El nombre del avión era el de la madre del piloto, el coronel Paul Tibbets. Tres días más tarde, otro B-29, el Bockscar, lanzó una segunda bomba atómica, Fat Man sobre Nagasaki. Little Boy y Fat Man han sido las únicas armas nucleares utilizadas contra seres humanos.

Asi luce el Enola Gay en la actualidad en un museo.
El Piloto: Paul Warfield Tibbets

Fue el piloto del bombardero B-29 Enola Gay, el avión que lanzó la bomba atómica sobre Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial. Tibbets es el hijo de Paul Warfield Tibbets y Enola Gay Tibbets (nacida Haggard). En 1959 fue ascendido a general de brigada, retirándose del servicio activo en 1966. Paul Tibbets ha indicado en varias entrevistas que en iguales circunstancias, hubiese actuado del mismo modo, sin expresar remordimiento o cargos de conciencia por el ataque efectuado contra Hiroshima.

Paul Warfield Tibbets
La Tripulación:

Los tripulantes del bombardero el día 6 de agosto de 1945 eran:
- Coronel Paul Tibbets (piloto)
- Capitán Robert Lewis (copiloto)
- Mayor Thomas Ferebee (artillero)
- Capitán Theodore Van Kirk (navegante)
- Teniente Jacob Beser (contramedidas electrónicas)
- Capitán William “Deak” Parsons (encargado de lanzar la bomba)
- Segundo teniente Morris R. Jeppson (ayudante del encargado de lanzar la bomba)
- Sargento Joe Stiborik (radar)
- Sargento George Caron (ametralladora de cola)
- Sargento Robert Shumard (ayudante del ingeniero de vuelo)
- Soldado Richard Nelson (radio)
- Sargento Wayne Duzenberry (ingeniero de vuelo)
- Doctor Luis Walter Álvarez (observador científico)
La explosión
A las 8:15:17, el B-29 Enola Gay dejó caer la bomba atómica Little Boy (‘niño pequeño’) sobre el centro de la ciudad y se alejó a gran velocidad, haciendo un brusco giro de 150° hacia el noroeste en forma ascendente. La bomba cayó haciendo un ruido sibilante que no se percibió desde tierra. Para aumentar su alcance letal, la bomba estaba programada para iniciar la reacción nuclear a unos 640 m de altura.
A las 8:16:43, la bomba estalló a la altura convenida, con una explosión de la magnitud de 20.000 toneladas de TNT.
A las 16 milésimas de segundos, de la detonación, se desplegó una bola de fuego primero violácea y luego de color blanco intenso y brillante como un flash fotográfico, con una temperatura de 50 millones de grados. Quienes vieron esa luz y vivieron para contarlo, quedaron ciegos permanentemente (muriendo meses después debido a la radiación).
A las 25 milésimas de segundos, la bola alcanzó un diámetro de 300 metros, que evaporizó instantáneamente a todas las personas dentro de la clínica Shima y a miles quienes circulaban directamente debajo del estallido. La presión ejercida por la onda expansiva inicial fue de varias ton/cm2 y comprimió enterrando varios metros las columnas de la Clínica Shima.
En algunos instantes se creó una columna invisible cuya compresión resultó enorme, el calor y la presión instantánea vaporizaron a más de 80.000 personas. De ellos, solo quedaron sus sombras sobre el cemento vitrificado.
A las 60 milésimas de segundos, la bola se expandió abrasando todo alrededor, a más de 500 metros de radio y carbonizando con radiación infrarroja todo ser a 1,5 km del hipocentro.
2 segundos después de la detonación de la bomba, la onda expansiva comprimida, denominada «soplo de la explosión», había destruido todo alrededor de 2,5 km de distancia, incinerando a quienes se encontraban en ese sector. La onda expansiva de alta temperatura devastó con vientos desde de 800 km/h, destruyendo totalmente las construcciones ligeras del resto de la ciudad, haciendo que los pedazos de las construcciones ligeras de madera y similares, sirvieran como verdaderas flechas.
La bola de fuego comenzó a ascender, consumiendo miles de m3 de oxígeno. Las corrientes ascendentes crearon una columna de vacío que succionó contravientos hacia el hipocentro, se percibía un sabor a plomo en el aire.
En ese momento, observadores hasta a 20 km de distancia de Hiroshima pudieron ver el hongo atómico ascendiendo completamente silencioso (el bramido los alcanzaría un minuto después, debido a que el sonido se mueve a 340,46 m/s).
5 segundos después del estallido, todo el daño estaba consumado.
El área inmediatamente afectada fue de 5 km² densamente poblados.
La onda expansiva transportó vientos recalentados a más de 500 °C hacia toda la ciudad. Hubo miles de casos de incineración súbita, carbonizaciones parciales y quemaduras de personas expuestas hacia el hipocentro del estallido, a más de 10 km del punto cero.
La Destruccion: Así quedo Hiroshima


















Señales:

Uno de los muchos relojes encontrados en los alrededores de Hiroshima; todos permanecen parados a la misma fatídica hora, las 8,15 h., la hora exacta de la explosión.

En muchas superficies el calor y la fuerza salvaje de la explosión dejaron una impronta sobre paredes y suelos. En algunos casos, como este puente situado a un kilómetro del centro de la explosión, se ve claramente la denominada “sombra nuclear” que dejó la deflagración detrás de los pilotes.

En otros lugares, como en esta pared, la explosión imprimió las siluetas de algunas personas, cuyos cuerpos fueron pulverizados de forma instantánea.

La imagen, situada a unos 250 metros del centro de la explosión, muestra la sombra de una persona que estaba sentada en las escaleras de un banco, probablemente esperando a que abriera. Las temperaturas de hasta 2.000º C lo incineraron sobre el escalón.
La Masacre:
Lo que vas a ver es un testimonio de la más horrible destrucción causada por el ser humano, una recopilación de fotografías que se han publicado otras veces, pero raramente juntas. Aquellos que no estén preparados, o solo sientan el impulso del morbo, por favor, que se queden en la puerta. Los demás, pasen con respeto; el único objeto de esta entrada es evitar que la ignominia caiga en el olvido.

La onda expansiva, a unos 6.000 grados de temperatura, no dejó un edificio en pie y carbonizó los árboles a 120 kilómetros de distancia.
Varios minutos después, el hongo atómico se elevó a unos 13 kilómetros de altura y expandió una lluvia radiactiva que condenó a muerte a las miles de personas que habían escapado del calor y las radiaciones. Dos horas después habían muerto unas 120.000 personas, 70.000 habían resultado gravemente heridas y el 80% de la ciudad había desaparecido.
El área inmediatamente afectada fue de 5 kilómetros cuadrados densamente poblados. Hubo miles de casos de incineración súbita, carbonizaciones parciales y quemaduras de personas expuestas hacia el hipocentro del estallido, a más de 10 km de la zona cero.
Pero el horror no había terminado. Días después de que la bomba atómica destruyera la ciudad, los médicos comprobaron asombrados que la gente seguía muriendo en forma enigmática y aterradora, de síntomas desconocidos; “al principio los médicos y cirujanos trataban las quemaduras como cualquier otra, pero los pacientes se licuaban por dentro y morían. Ningún médico había visto nada igual”.
“Sin alguna razón aparente, su salud comienza a deteriorarse -escribía Wilfred Burchett en su reportaje-,… Los médicos japoneses les inyectan vitaminas, pero la carne de los enfermos se pudre al contacto con la aguja. Hay algo que acaba con los glóbulos blancos, pero no sabemos qué es”.



Esta imagen muestra el ojo de una víctima de ‘cataratas por radiación’. Muchos de los afectados estaban en un radio de dos kilómetros. La mayoría de los casos aparecieron años después.


Hibakusha (“persona bombardeada”.) fue el término con que los japoneses designaron a los supervivientes. Oficialmente hubo más de 360.000 hibakusha de los cuales la mayoría, antes o después, sufrieron desfiguraciones físicas y otras enfermedades tales como cáncer y deterioro genético.

Paradójicamente, muchos de los hibakusha fueron víctimas dobles: de los norteamericanos y de sus propios compatriotas, que le discriminaron durante años debido a que “la radiación se creía contagiosa”.

‘La gente normal no nos dejaba acercarnos’, explicaba uno de los hibakusha años después. “Algunas víctimas de las bombas ocultaron los ocurrido y pudieron encontrar trabajo, pero, en cuanto se les declaraba alguna de las mil y una dolencias derivadas de la radiación, eran fulminantemente despedidas“.

“Hiroshima había sido totalmente destruida… prácticamente tropezábamos con cuerpos humanos y de animales que yacían a nuestro paso…” (Yamahata, fotógrafo)
“Era en verdad el infierno en la tierra. Aquellos que apenas pudieron sobrevivir la intensa radiación -con los ojos quemados y la piel calcinada y ulcerada- deambulaban apoyándose en palos para poder sostenerse esperando ayuda. Ni una sola nube amortiguaba los rayos del sol de ese día de agosto, brillando inmisericorde en ese segundo día después del estallido” (Yamahata, fotógrafo).
Despúes de la segunda bomba en Nagasaki, Japón recibe la amenaza de que la tercera bomba sería lanzada en una Tokio ya semidestruida.
Japón se rindió por decisión del emperador Hirohito el 15 de agosto de 1945. Miles de nipones se suicidaron por el deshonor.
Así concluyó la Segunda Guerra Mundial y comenzó la Era Nuclear, la cual continua.
Arrepentimiento
Dos años antes de morir, Albert Einstein (aquí con el físico Leo Szilard, considerado el verdadero padre de la bomba atómica) escribió: ‘Condeno totalmente el recurso de la bomba atómica contra Japón, pero no pude hacer nada para impedirlo’. En 1939, Einstein le escribió al presidente Roosevelt, de EE.UU. sobre la necesidad de dominar la tecnología atómica.
Enlaces relacionados
- Información del bombardeo a Hiroshima
- Recuerdos De Hiroshima Y Nagasaki
- 60 Aniversario del bombardeo de Hiroshima con una bomba atómica estadounidense
- Hiroshima y Nagasaki,recordar la tragedia
- Hibakusha Project
- Hiroshima y Nagasaki, por Ralph Raico, Ludwig von Mises Institute
- Bombarderos Atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki
- Hibakusha
15 Comentarios hasta el momento »
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tamuuu
dijo:
Escrito el 12 Marzo 2009 en 2:51 PM
hola me llamo tamara ponce bue…me meti a esta pag. xq estamos estudiando sobre esto es muy interesante me despido!!chau!
vicmx
dijo:
Escrito el 13 Marzo 2009 en 10:33 AM
Bienvenida, espero que te halla sido útil la información
rebeca
dijo:
Escrito el 9 Mayo 2009 en 9:11 AM
la ciencia es algo inexplicable……..
victoria bendezu
dijo:
Escrito el 13 Mayo 2009 en 3:17 PM
osea que los japoneses estan mas adelantados espirutualmente que los judios, despues de tanto dolor saben perdonar,y no hacen propaganda permanente con su dolor,y los norteamericanos son peor que los nazis.
diego
dijo:
Escrito el 24 Mayo 2009 en 12:14 PM
estubo xd me
quede
euforico
aleja
dijo:
Escrito el 28 Mayo 2009 en 4:42 PM
que chimba
juan ignacio dijo:
Escrito el 1 Junio 2009 en 3:11 PM
estado unidenses putos,los q no murieron saben valorar su vida.esta declarado saben perdonar.
Antonio
dijo:
Escrito el 2 Junio 2009 en 12:19 AM
Ya se acerca el juicio de las naciones, y si no nos corregimos, VARIAS VACIONES SERÁN ANIQUILADAS. “Todo se paga en esta vida”, cuando se trata de países, y EUA merece que se le pague con la misma moneda lo que ha hecho; por ello no es imposible que esta nacion sea invadida y bombardeada por RUSIA y CHINA. La 2a Guerra fue provocada por SIONISTAS cuando intentaron hacer de España (1936) un república soviética e iniciar desde este punto estratégico la conquista del mundo. Pero alemania se interpuso y contraataco, y de paso viene el “victimismo” judío. Stalin, Roosevelt, Churchill, Lennin, Marx, etc. eran SIONISTAS.
Antonio
dijo:
Escrito el 2 Junio 2009 en 12:20 AM
Ya se acerca el juicio de las naciones, y si no nos corregimos, VARIAS NACIONES SERÁN ANIQUILADAS. “Todo se paga en esta vida”, cuando se trata de países, y EUA merece que se le pague con la misma moneda lo que ha hecho; por ello no es imposible que esta nacion sea invadida y bombardeada por RUSIA y CHINA. La 2a Guerra fue provocada por SIONISTAS cuando intentaron hacer de España (1936) un república soviética e iniciar desde este punto estratégico la conquista del mundo. Pero alemania se interpuso y contraataco, y de paso viene el “victimismo” judío. Stalin, Roosevelt, Churchill, Lennin, Marx, etc. eran SIONISTAS.
LADVI
dijo:
Escrito el 31 Julio 2009 en 10:46 PM
Malditos gringos, quizas por eso en nigún lado los quieren
Sinistrad dijo:
Escrito el 2 Agosto 2009 en 6:30 PM
no es por criticar, solo considero que el echo de lo que pasara en Japon no es para culpar a los yankees en general, (detesto que generalizen) mas bien creo que la culpa no reside en una/as personas, mas bien dentro de nosotros, nosotros somos los asesinos, violadores, etc. Es lamentablemente lo que nos hace humanos, ese deseo de poder, ese sentimiento. Cuando nos llenamos de ira, actuamos con mucha violencia, y nuestra mente la duplica
creo que este caso no es para odiar, para señalar con el dedo, no todos los estadounidenses son asi, creo que lo que quieren manifestar los japoneses no es que los demas odien a estados unidos, mas bien, que no seamos como aquel que cometio acto tan horrible, que nos sepamos dominar, que la violencia no genere mas violencia, que los problemas se resuelven hablando. En fin estoy estudiando quimica y me venia bien conocer la historia en si, salu2
Emiliano dijo:
Escrito el 2 Agosto 2009 en 9:39 PM
Cuanta destruccion! No podemos buscar culpables, solo evolucionar para no seguir destruyendo a nustros semejantes.
Emiliano dijo:
Escrito el 2 Agosto 2009 en 9:41 PM
Los Estados Unidos de America no son los culpables. Japon ataco Pearl Harbor, Alemania invadio Europa, Rusia bombardeo Berlin y construyo un muro, Gran Bretaña invadio las Islas del Atlantico Sur… En una guerra las cosas son asi, no hay buenos ni malos, solo destruccion y muerte
Kendall
dijo:
Escrito el 6 Agosto 2009 en 5:52 AM
Definitivamente los estadounidenses son la peor desgracia en la historia de la humanidad, es risible como atacan y tratan de hacer q Korea del Norte e Iran abandonen sus programas nucleares… No sera pq tienen miedo ya q saben q eso es lo q merecen?, un como pago con la misma moneda.
Cristian Puello
dijo:
Escrito el 7 Agosto 2009 en 2:10 PM
La ciencia va mas alla de la capacidad de los politicos en controlarla, es un pena que hallan utilizado semejante recuerso en contra de una ciuda de gente inocente. La catastrofe no detubo la guerra, solo la hizo silenciosa.